El Sindicato Aéreo de FeSMC-UGT desarrolla una Guía de Apoyo sobre Medidas de Prevención Específicas para la Gestión del COVID-19 en el Sector Aéreo

Pretende ser una guía básica, debiendo hacerse las aportaciones y/o modificaciones necesarias en función de la particularidad de la empresa o las tareas desempeñadas en cada puesto de trabajo, para con el conjunto, usarse como base de negociación en los Comisiones Específicas que se deben crear para desarrollar el Plan de Contingencia que exige la normativa.

El Sindicato Sectorial Aéreo de FeSMC-UGT ha desarrollado un documento en el que se especifican las medidas de prevención especificas para la gestión del COVID-19 en el Sector Aéreo.

Este documento, que se expone a continuación, pretende ser una guía de consulta en la que se puedan apoyar en el día a día los delegados y delegadas de prevención de las diferentes empresas del sector.

El fin es garantizar y salvaguardar la salud de los trabajadores y trabajadoras, que siguen realizando labores en sus diferentes centros de trabajo en estos tiempos de alerta sanitaria.


 

GUÍA SOBRE MEDIDAS DE PREVENCIÓN ESPECÍFICAS PARA LA GESTIÓN DEL COVID-19

 

Este documento recoge los aspectos principales a tener en cuenta en la gestión de la Prevención de Riesgos Laborales durante la crisis sanitaria del COVID-19, que serán los que se deberán exigir a través de los comités de Seguridad y Salud, los Delegados de Prevención o los trabajadores designados en materia de Prevención de Riesgos Laborales, y en concreto frente a la posible recuperación de presencia ante las medidas de desescalonamiento que se vayan promoviendo.

Pretende ser una guía básica, debiendo hacerse las aportaciones y/o modificaciones necesarias en función de la particularidad de la empresa o las tareas desempeñadas en cada puesto de trabajo, para con el conjunto, usarse como base de negociación en los Comisiones Específicas (empresa + representación de los trabajadores) que se deben crear para desarrollar el Plan de Contingencia que exige la normativa.

 

  • CREACIÓN DE UNA COMISIÓN ESPECÍFICA CON REPRESENTACIÓN DE LOS TRABAJADORES EN LA QUE SE VALOREN Y NEGOCIEN LAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES FRENTE AL COVID-19

Las medidas de prevención de riesgos laborales siempre se tienen que implantar con la información a los trabajadores y sus representantes, como establece la Ley 31/1995. En el caso de esta crisis, tanto la normativa específica como las guías oficiales que las desarrollan, prevén la creación de Comisiones Específicas en las que participan los representantes de los trabajadores y que tienen como objetivo inicial la creación de un Plan de Contingencia que establezca la estrategia para hacer frente a la crisis en el entorno laboral y como objetivo paralelo el hacer el seguimiento del mismo.

 

  • ELABORACIÓN DE UN PLAN ESPECÍFICO DE CONTINGENCIA EN PRL PARA EL COVID-19:

*Protocolos específicos en todos los ámbitos y revisión de las evaluaciones de riesgo para adaptarlas a la situación.

Es imprescindible que en cada empresa se elabore un plan de contingencia o proto­colo general de seguridad y salud.

Las empresas de mayor volumen deberán poseer un conjunto de protocolos de actua­ción referidos a sus distintas actividades, procesos y centro de trabajo. En las más pequeñas, el documento debe ser extremadamente sencillo y claro.

Sobre la base de la modificación de la evaluación de riesgos por el Servicio de Pre­vención, en el Plan de Contingencias, se deben detallar las medidas concretas que cada empresa va a adoptar para impedir al máximo posible los riesgos de contagio del COVID-19. Esta actividad preventiva debe ser obligatoriamente previa a la vuelta a la actividad. Como mínimo, por exigencia legal en el proceso de confección de la adapta­ción de la evaluación de riesgos y en los protocolos de seguridad y salud resultantes, deben ser consultados los delegados de prevención o los representantes de los traba­jadores. Pero sería necesario que ese plan de contingencias fuera fruto del consenso entre empresa y representantes de los trabajadores.

El documento final, debe ser documento práctico con la exposición clara y real de las medidas y compromisos que asume la empresa para evitar el riesgo de contagio a las personas trabajadoras.

Es conveniente que el plan sea objeto de seguimiento constante por la empresa y la representación de los trabajadores, por lo que podría ser conveniente la constitución de una comisión de seguimiento del mismo, en aquellas empresas en los que existan delegados de prevención o representación legal de los trabajadores.

*Adaptación de la evaluación de riesgos laborales al nuevo riesgo.

La empresa está obligada a efectuar una adaptación de su evaluación de riesgos laborales ante el nuevo riesgo de contagio por COVID-19. Según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, ésta será actua­lizada cuando cambien las condiciones de trabajo y, en todo caso, se someterá a consideración y se revisará, si fuera necesario, con ocasión de los daños para la salud que se hayan producido.

Esta adaptación es esencial y obligada norma­tivamente puesto que cada puesto de trabajo se va a ver afectado por un riesgo nuevo, el contagio con el COVID-19. Recordemos que:

  • El Servicio de Prevención propio o ajeno debe efectuar tal evaluación de ries­gos.
  • Los delegados de prevención, caso de existir, deben ser informados y consulta­dos de la adecuación, así como del desarrollo del proceso de evaluación.

En base a esta evaluación de riesgos, se deben prever las medidas preventivas y de protección para cada puesto concreto y por lo que la evaluación debe cubrir el espectro más amplio posible de riesgos derivados de la nueva situación en función las particularidades de cada puesto de trabajo.

La evaluación no debe efectuarse tan solo teniendo en cuenta las condiciones de los puestos de trabajo, sino también las condiciones psicofísicas, de salud, de las personas que los ocupan. Por ello se deberá incidir en la necesidad de incluir la evaluación de los riesgos psicosociales.

 

  • ASEGURAR CAMPAÑA DE INFORMACIÓN SOBRE MEDIDAS DE PROTECCCIÓN ANTES DE IR AL TRABAJO Y EN EL DESPLAZAMIENTO AL MISMO.

Puesta a disposición (a través de web y/o correo corporativo) de protocolos informativos para evitar que trabajadores infectados, con síntomas y los que hayan tenido contacto directo con contagiados acudan al trabajo.

Información para que los trabajadores con patologías previas y especialmente sensibles (como por ejemplo, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades pulmonares crónicas, cáncer o inmunodepresión) o en situación de especial vulnerabilidad por edad o por situación de embarazo acudan a su centro de salud para que su médico promueva:

  • Baja asimilada a accidente de trabajo en el caso de que en su puesto no se puedan garantizar las condiciones de seguridad necesarias.

Estos grupos especialmen­te sensibles frente a la COVID-19 deben reincorporarse en último lugar, cuando tengan el riesgo controlado, debiendo reflejarse ese criterio en la evaluación de riesgos.

El Servicio de Prevención, debe actuar dentro de los parámetros norma­tivos establecidos entre otros, por el art. 25 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales respecto a los trabajadores especialmente sensibles.

El papel de área sanitaria del Servicio de Prevención es aquí muy importante, ya que debe evaluar la presencia en el entorno laboral de grupos vulnerables frente a la COVID-19 y emitir informe sobre las medidas de prevención, adaptación y protección.

Para ello, tendrá en cuenta la existencia o inexistencia de unas condiciones que per­mitan realizar el trabajo sin elevar el riesgo propio de la condición de salud de la persona trabajadora.

La actuación de oficio por parte de los servicios médicos o los departamentos de Medicina del Trabajo del Servicio de Prevención de la empresa (que tienen información médica y el profesiograma de los trabajadores) facilitando la documentación acreditativa de la especial sensibilidad, sería una opción preventiva que agilizaría y evitaría la exposición de estos trabajadores a los riesgos específicos de sus puestos de trabajo, que justifica las medidas de regulación específica para el COVID-19.

Puesta a disposición (a través de web y/o correo corporativo) de protocolos para evitar contagios en los desplazamientos al centro de trabajo.

 

  • TRATAR DE IMPLANTAR MEDIDAS ADICIONALES PARA EVITAR EL ACCESO A LOS PUESTOS DE TRABAJO DE PERSONAS CONTAGIADAS.

Mediante la utilización de sistemas de detección de temperatura, la realización de test de detección de virus, etc.

 

  • ESTABLECER PROTOCOLOS EN CASO DE QUE UNA PERSONA TRABAJADORA MANIFIESTE SÍNTOMAS EN SU PUESTO DE TRABAJO, PARA PROTEGERLA Y PROTEGER AL RESTO DE LA PLANTILLA.

Seguir recomendaciones procedimiento para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la exposición al SARSCoV-2 (COVID19) del Ministerio de Sanidad (VER ANEXO 1).

 

  • PREVALENCIA DEL TELETRABAJO.

Como indica la propia normativa de urgencia elaborada con ocasión del COVID-19 el teletrabajo debe implantarse, y mantenerse, allí donde sea posible mientras dure esta crisis.

Se mantendrá el teletrabajo en aquellos puestos en los que sea posible para evitar desplazamientos y contactos y las reuniones deberán realizarse por medios telemáticos, en los casos en los que sea posible, hasta el control del virus.

La empresa deberá garantizar el derecho a la desconexión digital de los tra­bajadores/as que desempeñen su labor mediante el teletrabajo.

Se deben realizar las evaluaciones de riesgo para cada puesto de teletrabajo, incluyendo la evaluación de los riesgos psicosociales y asegurándose que a cada trabajador afectado por la medida se le ha entregado el informe de riesgos y las pautas para evitar los mismos.

Pese a la prioridad de promover esta modalidad de trabajo, la empresa debe garantizar que el trabajador tiene la formación y la información adecuadas para adaptar el entorno al puesto de trabajo y tomar las medidas de prevención requeridas. *(VER ANEXO 2)

 

  • ESTABLECER ESCALONAMIENTOS EN LAS ENTRADAS Y SALIDAS DE PERSONAL PARA EVITAR AGLOMERACIONES QUE IMPIDAN CONSEGUIR LAS DISTANCIAS DE SEGURIDAD DE 2 METROS.

Se señalizarán los espacios en torno a las entradas y los dispositivos de control de acceso o de control de fichaje a fin de mantener la distancia de seguridad de dos metros.

Se evaluará la posibilidad de implementar sistemas de fichaje o control de jornada telemáticos (ordenados o dispositivos móviles) a fin de evitar aglomeraciones en relojes de fichar.

 

  • ESTABLECER PROTOCOLOS PARA GARANTIZAR LA APLICACIÓN DE DISTANCIAS DE SEGURIDAD EN ZONAS DE VESTUARIOS, ASEOS, SALAS DE DESCANSO, COMEDORES, ETC.

En concreto determinar aforos máximos y evitar coincidencias en espacios con menos de dos metros de distancia.

Especial atención a las situaciones en vestuarios: la limitación de aforo por sí misma, no evita coincidencia de trabajadores en pequeños espacios, por ello, se deben aplicar medidas adicionales de modo que en caso de producirse tales coincidencias los propios trabajadores escalonen los accesos a sus armarios o taquillas para cumplir la distancia de seguridad de 2 metros. 

Los retrasos en la llegada al puesto de trabajo que se puedan derivar de ello,

nunca podrán suponer tiempo de trabajo.

Cuando sea necesario el entrenamiento presencial de tripulaciones u otros trabajadores se deben garantizar también las distancias interpersonales.

Se debe restringir el número de asistentes para cumplirlo y se evaluará, si es necesario, limitar o eliminar la simulación de procedimientos de evacuación.

Se establecerán protocolos específicos para las operaciones a bordo: La distancia física que pueden requerir las autoridades sanitarias es muy difícil de mantener en un avión. Cuando se requieran esas distancias interpersonales, al menos un lavabo del avión debe estar reservado para el uso exclusivo de la tripulación.

Se revisarán las condiciones de acceso y salida del avión para tripulaciones, servicios de mantenimiento y servicios de asistencia en tierra para garantizar el cumplimiento de las distancias de seguridad.

 

  • IMPLANTACIÓN DE MEDIDAS HIGIÉNICAS

-Garantizar la dotación de agua, jabón, papel higiénico y gel hidroalcohólico y facilitar tiempo y medios para la correcta higiene de manos.

-Instalar dispensadores de gel desinfectante en los accesos al centro de trabajo y a salas de uso común, como aseos, salas de descanso, comedores, salas de firmas o de fichajes e instalaciones, incluso ascensores de uso común que implique contacto para su acceso.

-Entregar dotación de gel hidroalcohólico individual para los puestos o tareas en los que no se tenga acceso inmediato a agua y jabón o dispensadores comunes de gel, así como toallitas desinfectantes para utilización directa sobre superficies de uso común y frecuente, incluido teléfonos, interfonos de cabina, etc.

-Donde sea posible se pondrán alfombrillas desinfectantes a la entrada del cen­tro de trabajo.

-Difundir pautas de higiene con información completa, clara e inteligible sobre las normas de higiene a utilizar en el puesto de trabajo, antes, durante y des­ues del mismo, que puede estar ayudado con cartelería.

-Se dispondrá de ubicaciones específicas y adecuadas (con tapa) para depositar los guantes usados y ubicaciones diferentes para todo el otro material, botes, etc.

-Se procederá a la ventilación diaria de los centros de trabajo.

-Extremar la limpieza de los lugares y superficies de trabajo. La limpieza y desin­fección serán diarias y con productos adecuados, aunque se deberá aumentar la periodicidad en función del uso. Por lo general, en centros donde se trabaja H24, se deberán realizar limpiezas específicas al menos en cada cambio de turno.

-Se establecerá un programa de limpieza señalando su periodicidad y categoría.

Aquellos centros que hayan permanecido cerrados, deberán proceder a una apropiada limpieza y desinfección antes de reanudar la actividad.

Se programarán desinfecciones intensivas de locales y equipos en los casos de identificación de casos de contagio.

Para poder realizar un control sobre el cumplimiento de la limpieza de los locales se debe garantizar una trazabilidad de las mismas, solicitando la instalación en cada local o departamento de paneles informativos sobre las limpiezas efectuadas, los productos utilizados y las personas que las han realizado.

La limpieza específica debe realizarse por personal específico, con la formación técnica y de Prevención adecuada para realizarla. En el caso de que la empresa obligue a cada trabajador a limpiar su entorno de trabajo, debe asegurarse que ha recibido la formación necesaria, la información de los riesgos de esa tarea y los EPI´s necesarios para realizarla.

Se establecerán protocolos de limpieza desinfección después de cada uso para los equipos de demostración durante el entrenamiento de tripulaciones.

 

  • IMPLANTAR MEDIOS DE PROTECCIÓN COLECTIVA EN LAS SITUACIONES EN LAS QUE NO SE PUEDAN GARANTIZAR DISTANCIAS DE SEGURIDAD.

Mamparas de protección, señalización y/o instalación de barreras para mantener las distancias en puestos de atención al público, como mostradores de facturación y embarque, oficinas de ventas de billetes y atención al cliente, etc.

Se evaluará la necesidad de instalar pantallas de protección también en puestos de trabajo en los que, por su disposición, no es posible respetar la distancia de seguridad (oficinas u otros).

 

  • REALIZAR MAPA DE PUESTOS DE TRABAJO Y TAREAS EN LOS QUE SEA IMPOSIBLE GARANTIZAR CON MEDIOS DE PROTECCION COLECTIVA EL CUMPLIMIENTO DE LAS DISTANCIAS DE SEGURIDAD.

Una vez identificados, se hará especial insistencia en la necesidad del uso de EPIS.

 

  • GARANTIZAR LA PUESTA A DISPOSICIÓN DE EPIS NECESARIOS

Es fundamental el respeto a las durabilidades máximas y de conservación que recomiendan los fabricantes de los EPI’s, principalmente en los guantes y mascarillas faciales.

Las mascarillas de protección respiratoria serán de uso necesario durante toda la jornada y cada día, especialmente en los supuestos del punto anterior. (VER ANEXO 3).

Promover el uso de pantallas faciales, sobre todo en los puestos de atención al público donde no se hayan podido instalar barreras de protección colectiva (mostradores de facturación y embarque, oficinas de venta de billetes, tripulaciones de cabina, etc), así como, durante el uso de equipos móviles y vehículos o permanencia en ellos, en los que no se puedan cumplir las distancias de seguridad, (coches, furgonetas, tractores, bodegas no paletizadas, determinadas operaciones de mantenimiento, trabajos dentro del propio avión incluido el servicio a bordo de TCP, etc).

Guantes: Los guantes de protección deben cumplir con la norma UNE-EN ISO 374.5:2016. (Nota Técnica 1143 INSST)

https://www.insst.es/documents/94886/706209/NTP+1143+Guantes+de+protecci%C3%B3n+contra+-+A%C3%B1o+2020/e9c01d41-b7b5-4530-9826-422aa28c1453

Ropa de trabajo: Se solicitará en las evaluaciones de riesgo el análisis de la necesidad según puestos de trabajo y/o tareas de ropa de trabajo específica o ropa de protección (por ejemplo, prendas desechables) atendiendo a los criterios definidos en el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo (ver anexo 4 con referencias para especificaciones de ropa de trabajo de protección).

Se deben dar instrucciones claras del uso de EPI específicos (colocación, uso y retirada). Debido a la particularidad de la situación, es necesaria una campaña de formación para conseguir concienciación y un uso eficiente del EPI.

Se debe garantizar el respeto a las durabilidades máximas y conservación que recomiendan los fabricantes de los EPI.

Se debe asegurar que se tiene el stock necesario para que todos los días todos los trabajadores dispongan de los EPI adecuados durante toda la jornada. Para ello, además de solicitar información sobre el tipo de EPI que se dispone, a fin de establecer los protocolos necesarios para su reposición y garantizar que la puesta a disposición cumple con las medidas adecuadas de protección según la norma UNE.

Se debe priorizar la reposición por deterioro para asegurar que el equipo cumple durante toda la jornada con sus cualidades de protección.

Se debe garantizar la adecuada gestión como residuos de los EPI usados no reutilizables: Después de la retirada, los EPI´s desechables deben colocarse en los contenedores adecuados de desecho y ser tratados como residuos biosanitarios clase III.

Si no se puede evitar el uso de EPI´s reutilizables, estos se deben recoger en contenedores o bolsas adecuadas y descontaminarse usando el método indicado por el fabricante antes de guardarlos. El método de almacenamiento debe estar validado como efectivo contra el virus y ser compatible con los materiales del EPI, de manera que se garantiza que no se daña y por tanto su efectividad y protección no resulta comprometida.

 

  • COORDINACIÓN DE ACTIVIDADES EMPRESARIALES

 En el caso de que se produzca coincidencia en el centro de trabajo de trabajadores de diferentes empresas, es im­prescindible establecer reglas de coordinación que vayan en la línea de las re­comendaciones que hemos reseñado anteriormente. En este caso, se estará a lo dispuesto en Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, por el que se desarrolla el artículo 24 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos La­borales, en materia de coordinación de actividades empresariales, en función del nuevo riesgo al que todo el conjunto de trabajadores está expuesto.

En concreto, se fomentará la comunicación entre las distintas empresas concurrentes para evi­tar contagios y tomar las medidas preventivas de forma coordinada con el fin de garantizar la seguridad y salud de los trabajadores/as.

La empresa titular del cen­tro y la empresa principal deberán tomar las medidas necesarias (información, instrucciones, control y vigilancia) para evitar el contacto dentro del centro de trabajo.

Deberemos exigir documentación que acredite esta comunicación entre empresas y el establecimiento de los protocolos adecuados de coordinación, para garantizar que, tanto los trabajadores de la empresa propietaria del local de trabajo como los de las demás empresas conocen los riesgos y las medidas de prevención para evitarlos.

 

  • SEGUIMIENTO DE CASOS DE CONTAGIO Y CONTACTOS CON CONTAGIADOS

El servicio de prevención de riesgos laborales, a través del departamento de Medicina del Trabajo, deberán establecer los mecanismos para la investigación y seguimiento de los contactos estrechos en el ámbito de sus competencias, de forma coordinada con las autoridades de salud pública.

De forma periódica, se solicitará a la empresa y a través de los comités de seguridad y salud datos acerca de la incidencia de contagios y cuarentena por contacto con contagiados de trabajadores, tratando de conseguir el mayor nivel de detalle posible: por centro de trabajo, por grupo laboral, por secciones o departamentos, por edades, etc.

Se establecerán procedimientos para informar, tras tener constancia de un contagio, a los trabajadores que hayan tenido contacto directo con el contagiado para derivarles a su médico del sistema sanitario y activar el periodo de aislamiento domiciliario.

En el caso que los Servicio Médicos de Empresa detecten casos de trabajadores con síntomas leves, también informarán a éstos de la necesidad de acudir a los servicios de atención primaria establecidos en su comunidad autónoma).

En el caso de que del análisis de los datos de incidencia se detecten reiteración de casos en algún grupo específico, se crearán comisiones específicas para analizar la situación y en concreto si se están cumpliendo con las pautas de protección a los trabajadores. *(VER ANEXO 5)

 


ANEXO 1

TRATAMIENTO DE CASOS DE TRABAJADORES CON SÍNTOMAS DE CONTAGIO O CON HISTORIAL DE CONTACTO CON PERSONAS CONTAGIADAS.

Documento de referencia: “PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN PARA LOS SERVICIOS DE PREVENCION DE RIESGOS LABORALES FRENTE A LA EXPOSICIÓN AL SARS-CoV-2” del 8 de abril de 2020 (Ministerio de Sanidad).

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/PrevencionRRLL_COVID-19.pdf

 

ANEXO 2

TELETRABAJO

Las evaluaciones de riesgo analizarán de forma específica:

  • Riesgos derivados de los equipos de trabajo; teclados, pantallas, sillas, equipos informáticos.
  • Riesgos derivados del entorno de trabajo; espacio, iluminación, ruido o climatización.
  • Riesgos para la salud física al incrementarse previsiblemente el número de horas en actitud sedentaria.
  • Relacionado con el exceso de trabajo, se deberán establecer medios para controlar la jornada y permitir la desconexión.
  • Riesgos psicosociales específicos derivados del aislamiento, la monotonía, la falta de supervisión directa, la conciliación familiar y el estrés laboral (en los que pueden influir todos los anteriores, al tratarse de situaciones en muchos casos nuevas para el trabajador, lo que exige un esfuerzo adicional de formación y adaptación).

 

ANEXO 3

MASCARILLAS DE PROTECCIÓN RESPIRATORIA

  • Las mascarillas quirúrgicas deben cumplir la norma UNE-EN 14683:2019+AC:2019).
  • La colocación de la mascarilla quirúrgica a una persona con sintomatología respiratoria supone la primera medida de protección para el trabajador.
  • La protección respiratoria generalmente recomendada es una mascarilla autofiltrante tipo FFP2 o media máscara provista con filtro contra partículas P2. Este tipo de protección respiratoria será también la recomendada cuando la evaluación específica del riesgo así lo requiera.
  • Las mascarillas autofiltrantes (norma UNE-EN 149:2001 +A1:2009) o, en su caso, los filtros empleados (normas UNE-EN 143:2001), a priori, no deben reutilizarse y por tanto, deben desecharse tras su uso.
  • Las medias máscaras (norma UNE-EN 140:1999) deben limpiarse y desinfectarse después de su uso. Para ello se seguirán estrictamente las recomendaciones del fabricante y en ningún caso, el usuario debe aplicar métodos propios de desinfección ya que la eficacia del equipo puede verse afectada.
  • Se usarán exclusivamente mascarillas con marcado UE para garantizar su calidad. Excepcionalmente, se pueden usar mascarillas con otros marcados de calidad con limitación temporal a la crisis y disponible sólo para el personal sanitario en base a la Recomendación (UE) 2020/403.

 

ANEXO 4

ROPA DE PROTECCIÓN FRENTE A AGENTES BIOLÓGICOS

Hay que destacar que las recomendaciones del Ministerio de Sanidad recogidas en el “PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN PARA LOS SERVICIOS DE PREVENCION DE RIESGOS LABORALES FRENTE A LA EXPOSICIÓN AL SARS-CoV-2 de 8 de abril” establecen como necesaria la protección del uniforme del trabajador de la posible salpicadura de fluidos biológicos o secreciones procedentes de la persona sintomática a la que examina o trata.

Este tipo de ropa, como EPI, debe cumplir con la norma UNE-EN 14126:2004 que contempla ensayos específicos de resistencia a la penetración de microorganismos.

Se recomienda que la ropa de protección biológica sea desechable, ya que presenta la ventaja de que al eliminarse se evitan fuentes de posible contagio que pudieran aparecer en el caso de que la desinfección del equipo no se realizase correctamente.

*Documento de referencia: “Nota Técnica 772 INSST: Ropa de protección contra agentes biológicos”).

https://www.insst.es/documents/94886/327740/NTP+772.pdf/a668b120-e39d-4f46-9b61-6035b5e8ba6c

 1. Riesgo

Contacto de la piel con agentes biológicos peligrosos para la salud presentes en el lugar de trabajo y su propagación a otras personas o situaciones.

2. Disposición legal en relación diseño y fabricación

Reglamento UE 2016/425 (Artículo 5.3 RD 773/1997)

3. Normas aplicables

– De requisitos generales: UNE EN ISO 13688:2013

De requisitos específicos: UNE EN 14126:2004/AC:2006

 

ANEXO 5

PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN FRENTE A CASOS DE INFECCIÓN POR EL NUEVO CORONAVIRUS (SARS-CoV-2) de 11 de abril de 2020.

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/Procedimiento_COVID_19.pdf